La práctica de Asunción Molinos Gordo se sitúa en la intersección entre el arte y la investigación. Sus proyectos parten de procesos de indagación histórica, antropológica y científica que la artista traduce en objetos, instalaciones y esculturas mediante la transformación de materiales — la lana, la cerámica, la piedra o el vidrio — en portadores de significado.