La exposición reúne obras de los artistas oaxaqueños Rufino Tamayo, Rodolfo Nieto y Francisco Toledo, quienes radicaron durante temporadas en París en la segunda mitad del siglo XX, ámbito geográfico y período histórico donde transformaron sus prácticas y pusieron en diálogo la estética prehispánica y el arte popular con las vanguardias internacionales. De distintas generaciones, salieron de su ciudad natal para radicar temporalmente en la Ciudad de México y luego viajar al extranjero.