Señor, no sé celebrarte como el poeta en versos complicados; pero acepta Señor esta obra áspera y humilde que he hecho con mis manos mortales. La trayectoria de Ángel Zárraga (1886-1946) se sitúa en un cruce fundamental para la historia del arte moderno: el diálogo fecundo entre la tradición clásica europea y las sacudidas de las vanguardias de principios del siglo XX.